lunes, 31 de agosto de 2015

Satélites / Relámpagos 22


“¡Hipercolibrí, lanza relámpagos!”

Y lo que vimos esa noche, como un oráculo chirle,
cuando muchos ya bostezan hacia el sueño
y ciertos insectos aún no se despiertan:
ese mecanismo de la inminencia, de resorte dormido,
el instante apretujado entre el fósforo
y la chispa, un modesto y explosivo
intervalo del mundo, ni siquiera
un arrebato, la onda expansiva
contenida en los pulmones, ningún
sonido ni distracción, fija en nosotros
la mirada curva del saltamontes
antes de dar el salto. 

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