“¡Hipercolibrí,
lanza relámpagos!”
Hoy somos
cáscaras de maní en el suelo,
caracoles
calvos, balas
plateadas
por la arena
de tu
plumero hecho pedazos.
Hoy somos
la rabiosa premisa
de un
temblor sin fin, sin
conclusión,
y no,
no nos
preocupa
cuántos
disparos abstractos
aún silban en el aire
bajo el
vapor de tu cogote.
(Un caño de
escape
o de escopeta
humeante en
tus ojos).
No hay comentarios:
Publicar un comentario